El año pasado se me ocurrió llamarlo por celular, pero
terminé arrugando, y solo conseguí enviarle un mensaje de texto que inició una
conversación que duró apenas unos 9 mensajes,
seguramente adivinó que era yo, y fingió ser otra ocupación y terminó
por no continuar la historia… ¿en qué diablos pensaba cuando inicié ese ir y
venir de mensajes? ¿Acaso al adivinar que era yo, él me llamaría y me diría que
esperaba mi llamada o que me extrañaba? ¿Sería así, otra vez el inicio de lo que hacía 5 años experimentamos, un “borrón
y cuenta nueva”? …. Demasiada Belleza ¿no es así?
No es la primera vez que me sucede, no sólo con él, me pasó
con mi amiga “uña y mugre”, ella y yo compartimos, hasta donde yo sé, momentos
duros, críticos, alegrías y hasta opiniones salidas de las entrañas… Cuando estuvimos juntas laborando, vivimos
nuestros momentos de hígado-comprensión; pero cuando me alejé, a duras penas
nos comunicamos, ni una tarjeta, ni una llamada en Navidad… solo sí promesas,
que aun no se cumplen…. ¿Me faltó más ganas a mi? O ¿ella lo dejó pasar por qué
si?.... prefiero no seguir dándole vueltas al asunto, pensar más allá sería muy
“noico”.
A Juliana, mi nueva amiga, su chico estaba ahí cerca de
ella, mucha presencia física, mucha promesa de amor, mucha comunicación a los
amigos, mucha……. detestable volatilización emocional; “que a la 1:00 pm mi amor”, “que acuérdate de
mi hasta en tus sueños mi vida”, “que todo será diferente mi amor”, “que más te
pego más me quieres, y así será mi amor”, la pobre esperando debajo de un
árbol, pelándose de frío, escuchando a oídos sordos las voces amigas: no va, no
te conviene; pero ella ahí, ¿Acaso él cambiaría?, ¿era ella el problema? … ¿Acaso
no veía lo que se avecinaba?
No hace poco siquiera pude pensar que tanta alegría y tanta
buena onda y voluntad serían premiadas siquiera con un afecto, una satisfacción
sincera para con quien solo vive por cumplir con todas las expectativas y dar
lo mejor de sí… nadie es madre o nodriza para con quien es presto o dispuesto, ¿pero
era necesario prometer para cumplir?, osea ¿sólo se es una pieza más del
sistema que no merece ni una palmadita en el hombro y una honrosa demostración?...
O ¿solo se asume que si es fuerte en la enfermedad, lo será en todo lo
demás?.... Esas cosas no se olvidan, pero sirven para fortalecer el pensamiento
del yoyoísmo.
Le pasa a una gran mujer, que cree que ¿con solo rezar y
suplicar al “divino” su familia volverá a ser lo que aparentemente era?, ¿Acaso
es tan ciega como para no ver que mientras se exige respeto no se puede
permitir la misma vaina?, ¿Acaso no ve que se puede encontrar libertad y
apertura sin la opresión ignorante y absurda de la contraparte?... La fe puede
ser muy penosa en quienes se niegan a ver la verdad.
Por eso y mucho más, amigo, amiga que crees o te ilusionas
con un posible panorama que te permita satisfacer tu sueño o quizás tu vida; no
esperes sentado/sentada algo que quizás nunca suceda, o que peor aun no le da
la gana a la vida, al maldito destino, o a la otra parte poder realizar…. Mucho
menos te cuestiones el porqué, y peor aún: no postules hipótesis que solo
sirvan de aliento perverso a tus insanas expectativas… si no tuviste pan, no
alucines con la panadería, búscate otra provisión, quizás el dolor será menor.
Y por último, si estas con la ansiedad en la garganta o la
voluntad te domina frente a la razón, báñate en agua fría, fúmate un cigarrito
y procesa tus actos….. A veces hay cosas que es mejor dejarlas pasar y además
es mejor ver la realidad tal cual es, sin nada de maquillajes, sin nada de
ilusión.
Yo por lo pronto dejaré esa costumbre letánica… ya me está
pasando factura, y la energía no me da para tanta desilusión, no como antes.
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