lunes, 13 de julio de 2015

La bruja del 84





Cobijada entre sus sábanas, Melisa entreabre sus ojos llenos de legañas y pesadez, y todo se ve de color marrón oscuro. El sol ya no brilla como hace dos meses atrás, y eso le agrada, ella adora sentir la mullidez del cubrecama mientras un calor tibio se forma en, su cuerpo.

En su estado natural nadie imagina que Melisa "la bruja", otrora "la criticona", "la niña genio", pudiera encontrar placer en algo tan sencillo como el descanso corporal, y de la misma forma todos piensan que ella no descansa por lo hiperactiva que es; y que de seguro es un caso extraño entre el común denominador de las mujeres que se la pasan hablando de trivialidades como la inmortalidad de la mosca, la televisión basura o de comentarios arribistas; pues a "la bruja" nada más le disgusta que escuchar a dos mujeres conversar sobre los zapatos de fulana, u opinar de política de manera deliberada (es decir sin una idea de lo que estan hablando).


"La bruja" es una mujer como todas que menstrua en su ciclo, tiene cabellos que huelen al shampoo de turno, visita las tiendas en cacería de alguna prenda, gobierna sus propias finanzas; pero no es una mujer cualquiera. Los que la conocen bien la quieren por lo que es y lo que representa, y los que no, la tienen por una mujer distante y demasiado diferente.

"La bruja" como buena bruja es conocida por sus críticas y nadie se salva de esos dardos crudos y sin anestesia. Por ejemplo, está Mariana, que según "la bruja" es una desabrida, malagracia, gorda cuerpo de marrana que no hace otra cosa que Facebookear a sus 5 contactos y moverse lo mínimo posible para evitarse la fatiga. O también está Denis, que según Melisa, es un tipo maleducado, confianzudo y torpe hasta más no poder.

También se pone máscaras de todos los colores y formas posibles para amoldarse al ambiente que le corresponde, pero irónicamente ella no sabe fingir, y muchas veces se delata con los movimientos de su boca y su expresión de fastidio cuando algo le incomoda; o no sabe ocultar sus sentimientos cuando esta cerca de ella aquel hombre misterioso con el que se comunica por medio de miradas y gestos faciales. Además, ella es muy intuitiva, sabe en que momento callar para apaciguar el dolor ajeno, la vergüenza y para conseguir información.

Sus amigos dirán que ella es una "bruja" buena, poseedora de un carisma arrollador que envuelve, porque Melisa es auténtica, sabe hacer y deja ser; y es muy alegre y divertida para las conversaciones; y tiene virtudes en la cocina y demás cosas femeninas. Y también diran que ella es un espíritu libre que va por el mundo viviendo y disfrutando de la vida, que hace lo que le da la gana.

De pronto, Melisa abre los ojos y decididamente se levanta de la cama, aunque es cómodo dormir, 
ella tiene que desperezarse, pues tiene que salir temprano a terminar lo que empezó hace 4 años. En aquel entonces ella estaba confundida, no tenía dinero, pero si muchas ganas de independizarse, y con ese deseo vivió todo este tiempo a la par de su conocido caracter; y ahora por fin lo conseguirá.

Un cumulo de cajas desfilan por la puerta principal de su casa en dirección al camión de la mudanza, cada uno fue cuidadosamente separado para ordenarse en el nuevo lugar de la mejor manera posible, vivió en esa casa por más de 20 años y no puede evitar el escape de unas lágrimas en sus ojos oscuros.

Llegando al nuevo lugar, ella toma aire fuerte para llenarse de este, y por primera vez quiere ser otra persona, quitarse esa imagen de bruja y renacer para comenzar de nuevo, y caja por caja va planeando que pasos tomará en adelante, cambiará todo para ella.



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