Es falso que te digan: "Yo lo sé todo", "No, a mi no me va a pasar eso", "Esto pasará", porque nadie se anticipa al futuro en la manera exacta como pasan las cosas, o siquiera como van a parecer que pasaran.
Si debo reconocer algo es que mucha gente tenía razon cuando me decían que Nadie lo sabe todo, y que no debería pretender ser una sabelotodo; pero a estas alturas del partido yo podría reformular a esa misma gente y decirles que: "Nadie sabe nada".
Y es que no hay forma como augurar que nos va a pasar el día de hoy mismo, que dentro de unas horas seran las 6:00 am de la mañana, la misma hora que sabes que debes levantarte. ir a la ducha, desayunar, arrancar el auto, tomar el bus, llegar a tu trabajo, responder correos, arrear a los subordinados, lidiar con los adversarios, almorzar, hablar con los amigos, regresar a casa, y asi continuar con la rutina; pero existe un punto en el cual entendemos que el suelo, el entorno y el cielo se aclara, no hay certeza, pero hay una sensación similar a un presentimiento que de alguna manera se nos aparece.
Pero igual "Nadie sabe nada", porque quién puede augurar que el día menos pensado tu rutina se verá interrumpida, en el mejor de los casos reducida a las pocas actividades conocidas de "tu rutina". O quizás solo es un problema de exactitud en tiempos y formas, y siempre supimos de manera tácita que lo inevitable estaba ahí y como siempre solo vivimos el momento y preferimos dejarnos el final para cuando llegue el momento...
Ayer contaba con que mi rutina se estaba volviendo tortuosa, una repetición de eventos desafortunados con poca expectativa de mejora alguna, y justo luego de un par de horas de comenzado el día, una llamada lo cambió todo, y aqui si no hubo presagios, pero creo que había mucho de esa frase cliché que decía que cuanto más oscuro se ponía era porque se iba a acercar la luz o el día... Si eso debió ser, ya que de alguna manera tenía que vivir esa experiencia, y bueno, "Yo no sabía nada".
Hace 2 meses, yo no sabía nada, yo no lo conocía, yo que me iba a imaginar, o como iba a comprender que iba a ser víctima de la tecnología de los chats y el loco internet, pero mas que victima, la palabra correcta sería que fui parte de ese azar de los desconocidos que se comunican y luego se hacen íntimos.
El no saber nada es como vivir en la incertidumbre, pero no es para preocuparse, al menos nos da una oportunidad para creer, o tener fe, tener expectativas que nos siga manteniendo en pie firme. Tambien puede fortalecer la confianza el no saber nada, porque ante lo desconocido nos queda lo concreto y tangible que es nuestra vida y todo lo que vemos y sentimos con nuestros sentidos.
Yo tampoco se nada, nada en absoluto, y no hay quien me diga algo cierto... Todos son buenos deseos, abrazos fraternos, saludos cordiales, besos amicales, textos en la red, grandes expectativas... Nadie sabe Nada, y quizás es mejor así, al fin podremos sólo vivir!

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