miércoles, 30 de diciembre de 2015

Error de Cálculo

La vida real te sorprende cuando sales de tu burbuja, y te puede doler cuando esa burbuja era rosada, o cuando esa burbuja era del color que más te parecía la vida que te tenía/venía bien; y entonces ves la multitud de colores en lugares y dias, y para volver a otra burbuja, el intento por penetrarla va desde tus ideas hasta las mismas acciones que des, lo pasos, las esperas, y es en ese momento que te das cuenta que todo lo que puedes decir e incluso hacer no va a ningun lugar.

No fueron semanas sino meses, los que pasaron sin novedad en el frente social, las promesas sobre el tiempo salían como repeticiones de disco rayado y a nadie le preocupo mas que el maravillarse sobre de donde salían los recursos que sustentaban la vida de vivía.

Fueron más de cinco intentos, todos fallidos, inicios prometedores de finales frustrantes, todos habitables en la fantasía, cuando en un inicio sólo se pensó que serian menos de tres.

No fueron cuatro veces que pronostiqué el año anterior, fue solo una vez que hice un ida y vuelta, y en aquella vez cumplí un sueño y un deseo. No le tocó a Bogotá, Ni a Río de Janeiro, ni Menos a Sidney; no!, esta vez no fue la plata, fue el vacío mental para esas experiencias.

No fueron ocho días ni cuatro fechas, fueron la mitad de estos, por lo cual nunca me acerqué a la oficina de adquisiciones para extenderla de cuatro días y dos fechas a las que en un principio mencioné, ni gasté la misma cantidad de dinero que gasté en el último viaje que había hecho; fue mucho menos.

Tampoco fue a la primera con consideración de una segunda oportunidad para la obtención de la Licencia de manejo, fueron más de 6, y todas desaprobadas, factor habilidad pobre, factor confanza-calidad mediocre.

Haciendo números la presión es mayor, pues la evidencia se hace real y no hay nada más fáctico que ver los numeros en un balance personal.. ellos no mienten, te miran a la cara y son pesados de admitir y cuestan asimilar cuando estos son acompañados de un signo menos (-) a la izquierda..  mientras tenia 115, un maldito dia se inflaron a 170, pero esa cifra esta en bajada, cuesta abajo diabólico que no conoce de alza mientras paralelamente tus predicciones no son cumplidas.

Pasó el tiempo y entre las explicaciones e hipótesis, todo se reduce a un error de cálculo; no fue lo que se suponía que tendría que haber pasado; pues los dedos quedaron cortos y habia que buscar soluciones rapidas, salidas paralelas, nuevas salidas, cierres inesperados, y otras alternativas.

El año pasado el panorama que tenía era diferente, y nunca pensé lo que pasaría despues de pasados los dias del nuevo año que en pocas horas se acabará... Se me ocurrieron muchas ideas, teorías, nombres, paralelismos y abstracciones, todos efectivos para el manejo del camino, pero no fueron soluciones finales, pues el objetivo era volver a una burbuja en el menor tiempo, y fuera del impase, la idea era continuar en la burbuja anterior.

Y ni hablo de la fe, pues todos los dias han sido un acto de fe, pero eso ya no viene al caso; y ni que decir de las promesas que a muchas personas les hice, todos querian volar, nadar, comer, acicalarse, reirse, gritar, pero los decepcioné, no estuve con ellos, ergo nunca se concretaron.

En unas horas esto será historia, poco se puede decir ahora al tratar de no revelar más de lo debido pero los que me conocen saben que como los gatos yo caigo de pie, y asi como caigo, me levanto y muy bien, y aunque todo fue un error de cálculo, los aciertos vendrán sin ser parte de alguno u otro de algun nuevo cálculo, no servirá esta vez.

Moraleja: "No es bueno contar los pollitos, cuando aun ni siquiera compraste los huevos"

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Lejos de casa para Navidad

Todo comenzó hace un par de años cuando en la Navidad de 2013 habían cosas que me terminaron por hartar y cansar acerca de pasar las fiestas en casa, e incluso mucho antes, deseaba viajar para tomarme un descanso lejos de todos, en especial de ciertos personajes fastidiosos y/o poco amigables que nada aportaban a mi vida.

Debido a cosas de la vida tuve la suerte, y como nunca, de hacer viajes fuera de Lima ese año, y en esas circunstancias la idea de fugarme/quitarme de casa en un momento como ese iba tomando forma, y más ayudo las visualizaciones de Facebook de las comunidades de viajeros que igual de solteros e igual de voluntariosos que yo, escribían diversos estatus en sus redes sociales acerca de aeropuertos, hoteles, ciudades, restaurantes, landmarks, o must-do-things; suma de todo eso, fueron el empujón para llevarme a una agencia de viajes cuatro meses antes para planificar un viaje que me llevaría lejos de Lima (a la Argentina) lejos de toda la locura del año pasado y comenzar una sana costumbre: Viajar por mero placer.

A muchos les parecía demasiado extraño, y casi absurda la decisión de que una persona: mujer; en edad: 30 años; con una familia se le ocurriera hacer un viaje en plenas fiestas de Navidad y Año Nuevo, y si dentro del promedio de gente que viaja, yo era un error estadístico, de esos que casi no son tomados en cuenta. Pues para lo que me importó sus comentarios, ya estaba comprado el paquete, y a mi solo me quedaba viajar y punto.

Asi, entre gallos y medianoche tomé un avión en la madrugada del 23 de Diciembre, iba a ser un largo viaje al sur con tres escalas con destino a Bariloche (Argentina), pensando encontrar nieve y una cultura invernal, y además que habia visto una pelicula sobre unas historias de Nazis y leyendas urbanas de esa ciudad, me provocó ir allá en plena Navidad, y claro hospedarme en un hotel de madera, de esos que vez en peliculas de nieve y Navidad, y disfrutar a mi manera de esa naturaleza provocadora.

La llegada a Bariloche me tomó cerca de 10 horas, y luego de pisar el hotel, el descanso tuvo que verse postergado, pues la visión de semejante "vista al lago" de la ventana de mi habitación me lo impedía, era demasiada belleza como para desaprovecharla siquiera con un descanso ligero. y así sin más, tomé iniciativa de aventura y salí a pasear por los alrededores, arboles gigantes, vegetación alpina, lugares tradicionales, etc.

El 24, el 25, el 26 y el 27, todos los dias habian actividades por cumplir, incluian paseos a zonas naturales, explicaciones del Parque nacional Nahuel Huapi, lagos internos, casas de campo, accidentes geograficos, historias sobre personajes pintorescos, almuerzos a las afueras, desayunos rápidos, maniobras de a dos manos entre la cámara fotográfica y el iPhone, conversaciones cortas, preguntas largas y acuciosas, sonrisas naturales y espontaneas, movimientos sorpresivos ante lo nuevo, muecas de agrado, y sobre todo la mente abierta para asimilar todo eso.

El transporte y el paisaje me hacían un buen binomio que ayudaba a limpiar toda la energía pesada y semi-negativa que quería limpiar dentro de mi; recuerdo la vez que estuve en el mini-ferry dentro del lago, la salida a cubierta era complicada pues el viento corria muy fuerte, y eran vientos helados producto del movimiento de la embarcación y del mismo tiempo; y mientras las aguas chispeaban contra la parte inferior de la embarcación, yo igual seguí el regreso al puerto Pañuelo desde afuera, unos gratos momentos de reflexión pasaron en ese momento, y de esos pensamientos una especie de presentimiento me daba vueltas por la cabeza, quizás debi hacerle caso, pero en ese momento nada me hacía dudar de lo que más adelante a mi regreso pasaría. Fuera de esa sensación, ¡Qué Maravilloso paisaje!, era algo que sólo los ojos merecían ver para reajarlos de tantas cosas.

El 24 a la medianoche lo pasé en el hotel, una cena buffet entre unos extraños que igual que yo decidieron pasarlo en el comedor del hotel; pero previamente, y con ayuda del WiFi ingresé a ver que novedades habían, al parecer nada nuevo que no haya sucedido en estas épocas, y luego de unos saludos con unos conocidos bajé a cenar... Estaba sola, lejos de casa, mirando a través de la ventana como al fin se había hecho de noche (allá anochece recien a las 10 pm), y entre unos sorbos del vino vi como los que se encontraban alrededor mio celebraban cada uno a su manera, pero minutos antes de las 12:00 am, todo fue mágico y fluyó entre los asistentes, todos hablabamos un idioma, la de la empatía, por lo cual conversar tampoco fue dificil.

Al contrario de lo que la gente cree que es el viajar por cuenta propia, la soledad es solo un estado imaginario, o acaso no ha habido dias, o meses donde no nos hemos sentido solos en nuestros hogares y/o centros de trabajo aun cuando había mucha gente a nuestro alrededor? Al mismo tiempo, la soledad de viajar por cuenta propia ofrece muchas ventajas para quien gusta de aprender mucho y hacer análisis de lo que está alrededor y eso incluye el encontrarnos con nosotros mismos.

A pesar de haber disfrutado de la soledad en esa época del año, siento fervientemente que la Navidad es un evento de pretextos que sirve al gusto de cada uno. Estando lejos, claro que extrañé a los míos, pero no a las rutinas que nos acostumbramos; claro que quise estar aquí en Año Nuevo y cumplir con una u otra cabala, pero esa es otra historia. Las personas no somos menos ni más de lo que nuestra mente y nuestras vivencias nos hayan permitido hacer/ser; y retomando el concepto de la Navidad para mi, es una oportunidad para botar amor y desearle lo mejor a la gente, pues todos nos volvemos más optimistas, aun cuando el mundo maldito nos de una patada en el trasero con malas noticias y malas experiencias; y todos queremos abrazar, besar, saludar, tocar, y hablarle a nuestros amigos, hermanos, vecinos, y conocidos deseandoles lo mejor y que tengan lo mismo que nosotros.
La Navidad es una onda expansiva, que a estas alturas no tiene religión, ni debería... pues solita superó todos los encasillamientos, y como vuelvo a repetir es un pretexto positivo.