viernes, 2 de octubre de 2015

¡Actividad Paranormal! ... en mi casa

(Versión extendida y aumentada en detalle de un hecho inusual que me aconteció el año pasado y del cual aun quedan rezagos de duda cada vez que pasa de la medianoche en mi casa; y que hace algunos días posteé en francés, pero a pedido de una amiga lo cuento en español).
 

Por tradición me es fácil seguirle la corriente a la gente que asegura que ha tenido/vivido experiencias extranormales, anormales o paranormales en casas, colegios, universidades, centro de labores, pues creo que por mas método científico que aplique a cada una de las anecdotas que he oído a lo largo de mi vida, creo que todo puede tener una cuota de duda pues, al menos algo es cierto, pues la energía si existe aunque la materia evidentemente no esté presente. Y así para cada historia alucinante que lindaba con lo desconocido y casi absurdo, yo tenía la cuota racional de: "debe tratarse del viento", "debe ser que estás sensible", "quizás necesitas descansar", y así en ese camino de posibilidades hasta la presunción einsténica de "debe ser la energía acumulada que como las nubes cargadas que producen la lluvia, mueven a los átomos y es por eso que sentimos esa inquietud".

Recientemente en el curso de francés B2-4 me pidieron hacer una "Production écrit", "environ 200 mots" y explícitamente me decian que el tema debía ser una anécdota de tipo emocional donde se pueda utilizar todo el vocabulario de emociones como "étonnant, avoir peur, rendre folle" y demás aplicaciones gramaticales francesas, y siendo el mes de septiembre un referente familiar, opté por escrbir una anecdota que estaría muy acorde a lo que me solicitaban.

La tercera semana de febrero, el lunes por la madrugada (como diría Miguel Abuelo) yo debía viajar a Ciudad de Panamá por motivos laborales y en aquel entonces, debido a circunstancias propias de mi trabajo, yo estaba algo ajustada de tiempo y relativamente todo iba bien en mi último empleo, por lo cual descuidé el armado del equipaje de bodega y el carry-on postponiendolo a hacerlo faltando 2 días antes del viaje. Y así llegó el sábado, y casi todo el día me la pasé comprando, arreglando, ordenando, planeando actividades y planchando; pero el día no me alcanzó cuando me dí cuenta que era domingo por la madrugada, y entre dormir y comer, la maleta se iba armando pero de a pocos, y cuando parecía que terminaría antes de anochecer, la clásica pregunta existencial del ¿qué me pondría tal y cual día? iba y venía, y resulta que casi terminaba de armar la maleta minutos antes de la medianoche.

Como en cada viaje que hago, mi hermana me pedía el favor de traerle cosas del lugar al que viajaba, y entonces ella ingresó en aquel momento a mi habitación y me alcanzó una cantidad de dólares para poder hacer sus compras. En ese momento cuando cerraba la maleta grande senti como si hiciera 
frío en el piso por efecto de algun viento suave, por lo cual creí que provenía de la puerta, y  mientras conversaba con mi hermana sentí como las cortinas de mi cuarto se movían por acción de ese viento e instintivamente mire en dirección a la puerta, y es allí donde por el rabillo de mi ojo derecho yo vi un espectro de color blanco de tamaño mediano que pasaba por el muro de la ventana, fuera de mi cuarto, y lo único que yo atiné a hacer fue asustarme y pegar un grito. Luego de eso me quedé sin moverme como por menos de un minuto, y eso incluía el temer traspasar el dintel de la puerta, pues si algo había pasado, es porque yo lo había visto, pero ¿qué podía ser?

A continuación, lo que luego pasó a suceder se lo dejo a la maquinación de hipótesis que cualquiera que lea estas líneas pueda postular en base a lo que le parezca...


Regresando a la historia, luego de verme sorprendida por la aparición espectral y ya algo serenada, mi hermana se fue a su habitación, la cual está al costado mío, y terminando de cerrar las maletas, miraba el reloj para ver cuanto me quedaba de tiempo como para poder tomar una "cabeceadita" pues en dos horas más yo debía estar en el aeropuerto presentandome en el counter para dejar la maleta grande. En ello decido verificar que no olvidaría nada antes de irme a descansar: cargadores, pasaporte, documentos, el ticket del avión impreso y la billetera, de todo ello además del pasaporte, la billetera siempre es algo que verifico de pies a cabeza, y eso fue lo que hice con el fin de saber cuantos soles me harían falta para pagar el taxi y poner un orden entre el dinero que llevaría y el de mi hermana. Es ahí que cuando verifico la cantidad de dólares que había sacado del banco el sábado, y ésta había disminuido, pues faltaban cerca de 100 dolares, y esto me resultó extraño por lo cual con doble, triple y cuadruple intención decidí buscar de pies a cabeza en mi billetera el mentado billete de 100 dolares que no estaba ahí, pues yo el día anterior, tenía 1000 dólares...

Hasta ahí, alguien podría decirme, ok, pero ¿revisaste tu cartera que ayer llevaste al banco?, ¿revisaste la maleta o el carry-on, quizás en uno de esos bolsillos adefesieros podría haberse colado?, o ¿qué tal si de tanto ocupada que estuviste, ese billete se cayó debajo de la cama, por el piso o en el camastro donde armaste la maleta y el carry-on? ... Amigos, creanme que hice todo aquello que se les pudiera ocurrir para buscarle una lógica a esa pérdida, pues 100 dolares (283 soles en aquel mes) no es solo un billete simpático con el rostro de Benjamin Franklin, pues tiene un valor tan variable que su sola pérdida en el mundo real si es que no duele, fastidia! Y asi, le di vuelta a toda mi habitación, luego a las maletas y finalmente dentro de mi cartera, e inclusive volvi a revisar el voucher de retiro del BCP, donde exactamente se leía la cantidad retirada equivalente a 1000 dólares. En toda esa busqueda me apoyó mi hermana, y ella me dijo que todo era raro para ser un domingo en la noche, y entonces vi el calendario atrás en mi puerta, era la quincena de febrero, y ahí mismo até cabos, pues esa fecha, más el espectro blanca y ahora esa desparición de ese billete sólo podía ser el recordatorio juguetón del aniversario de la partida de mi querida tía Lucy hace 8 años; y de pronto el fastidio se me había ido, y senti una tranquilidad, y asumi la perdida como un mensaje.

Miré otra vez el reloj, y tenía algo de hora y media para siquiera pegar los ojos y al menos compensar el desgaste que ya había acumulado, apagué la luz con confianza y cerré los ojos para al menos conseguir eso. Llegando al aeropuerto, luego de dejar la maleta en el counter y encontrar a unos compañeros de trabajo pase al cajero a retirar el equivalente a los 100 dolares faltantes y con ello completé la diferencia. Viajé tranquila y sin novedad, aunque en el avion me la pasé pensando en ella, pues Luz Haydée en algun lugar estaba pendiente de mi, quizás todo ese incidente fue una respuesta tardía a mi reclamos que a veces solía hacer en mis momentos  más tristes y desesperados, pues aunque suene disparatado, yo quería que ella se apareciése aunque sea durante menos de 60 segundos para darme su apoyo moral o algun consejo; pero luego comprobaba que eso era tan absurdo como hablar con las paredes o tener amigs imaginarios, no hay forma!

Luego de ese viaje tenía otro por realizar en dos semanas, esta vez era al sur del continente, especificamente a Santiago de Chile en la primera semana de Marzo. Bajo las mismas circunstancias, todo transcurrió igual que la vez del viaje a Ciudad de Panamá, el mismo retraso en los preparativos, y las mismas rutinas de esa época, solo que esta vez no fui a sacar dólares, pues a diferencia del viaje a Centroamérica, esta vez serían menos días y mi intención era quedarme el menor tiempo posible.
Sentada a un costado de mi cama, mientras otra vez repetía la rutina de revisar las cosas de la cartera, revisé la billetera para confirmar la cantidad de soles para el taxi... y voilà!! en el bolsillo interno de la billetera bien doblado estaban 100 dolares, si eran 100 dolares doblados 3 veces... No lo podía creer!

Hasta aquí, alguien podría regresar al mismo punto de partida desde la pérdida del billete, inclusive volver a especular sobre su adquisición y decir, ok, ¿no será que te olvidaste revisar bien? ¿quizas tu hermana o tu pareja, o alguna amistad muy intima te jugó una broma? ¿no será el dinero que te sobró?... Ante esas especulaciones que ponen a prueba mi experiencia "paranormal", les paso a contestar que de acuerdo a como les expliqué, yo volteé toda mi billetera, mis maletas y mi cuarto entero para hallar ese billete; respecto a la broma pesada, es dificil que alguien me jugara una broma perdiendo y devolviendo el billete de 100 dolares porque en estos tiempos ¿quién te da del aire 100 dolares así por bromear o jugar?, eso no lo hace ni "Damian y el Toyo" en sus más elaboradas bromas, asimismo, si yo saco dinero o me lo dan, en mi billetera solo los doblo una vez y los tengo a la vista, jamas es mi costumbre doblarlos 3 veces y encima hacerlos bulto en el bolsillo interior. Asimismo, el día que regresé a Lima lo primero que hice fue vaciar los dolares para tener sólo disponible la moneda nacional, por lo cual yo misma constaté que no quedase ningun billete ahí.

Recuerdo que corrí al primer piso a comentarle a mamá sobre lo sucedido, pero ella creyente cristiana con otra percepción de la muerte y de lo oculto, me dijo que eso no era posible y por más que me gastaba explicandole la rareza de situación que me había pasado en dos semanas, ella me dijo que mi tía era un alma buena, que no haría eso ni en broma... No volví a tocar el tema hasta después de este año en febrero, que fui a dejarle sus flores al cementerio, y sabía que tendría que regresar, por que el año pasado no tuve tiempo de visitarla, y aunque ya acabó Septiembre, sé que debo regresar en Noviembre.

Fuera de esa experiencia del billete de 100 dolares, en los ultimos meses a estas horas (son la 01:10 am) de la madrugada, en el silencio de la noche y a oscuras,  tengo la sensación de escuchar ruidos desde el tercer piso de mi casa, como de movimientos leves de muebles, caminatas descalzas, o de gente apoyandose a las barandas... Yo solo atino a ignorar esos ruidos extraños y solo descanso, inclusive esos ruidos los he sentido en las tardes también, cuando estoy en el primer piso en la cocina, o desde mi habitación leyendo libros o viendo la televisión, y también en el baño... Le cuento a mi madre, y otra vez de manera jocosa me sigue la corriente y especulamos sobre la naturaleza del sonido perturbador y todo lo dejamos a que se trata de un producto de nuestra imaginación, quizás es establecer de manera nerviosa la negación ante lo que sabemos no nos consta. Pero a ella, a mi y a toda mi familia si nos consta que mi tía Lucy habitó el tercer piso de mi casa, por alguna razón los ruidos vienen de allí.

Yo como siempre busco dentro de mis recuerdos, alguna señal o motivo que me lleve a ello, y entonces recuerdo los años en los que mi casa estaba custodiada por dos guardias de seguridad, los cuales conversaban con Filomena, la persona encargada de casa en ese entonces, y ellos le decian a ella que cuando intentaban dormir sentian el ambiente pesado y escuchaban los lamentos de un niño o de una mujer, y entonces ellos rondaban la parte delantera de mi casa en el segundo piso y en la primera planta y todo era en vano porque tales ruidos no tenían un sustento físico. Desde ahí hasta entonces no ha habido más casos salvo el que acabo de relatar o lo que vengo escuchando, es dificil no darle un caracter de misterio a todo esto, pero ¿de qué hablamos entonces?... Comodamente me mantendré esceptica ante cualquier otra situación, pero ahora no tengo más la autoridad para decir que eso sea un invento, o para negarle una duda... A mi me pasó, y eso no lo puedo negar.