lunes, 23 de diciembre de 2013

Mi navidad soñada



Mi mejor talento es imaginar, soñar despierta es un deporte que practico cuando sonrío luego de un día perfecto, o cuando me pongo triste porque las cosas no salieron bien, y a la par me gusta sentir que con la mente puedo de alguna manera dibujar un mundo paralelo en el que podría estar viviendo, es un escape mental a la realidad que me ha tocado, la cual no es mala, pero no me conformo con ello.

Es diciembre, y siempre he vivido con mucha ilusión esta época, desde aquella noche en la cual me fui a la cama dormida de tanto esperar la comida servida en la mesa, con mis padres corriendo en el patio de la casa que alquilábamos, hasta ahora que en plena soledad guarecida en mi cuarto aun espero seguir soñando para poder mejorar esa realidad.

Mi navidad soñada no es pretenciosa en lujos ni en gastos excesivos, pero con tener un hogar donde haya un hombre y una mujer llenos de amor sería suficiente, quizás yo con el amor de mi vida, sí!!!, los dos en un departamento!!!, No una casa, si me caso ni de a vainas compraría una casa, ya vivo en una, y más parece un hotel de mochileros-obreros, se llena de polvo, se inunda de humedad y cada vez es más lúgubre, la imagen de la familia con el techito de dos aguas cobijándola fue una estafa, eso no me complació.

Regresando a esa idea, sí, un hogar es mejor que una casa, con niños, y/o con mascotas, si!!! yo quiero un gatito, me gustaría verlo jugar debajo de un árbol de navidad, uno que sea de color verde, quizás uno de verdad, con adornos muy peculiares, nada de bolas de cristal, o adornos de colores de neón, nada de esas excentricidades, yo misma los haré, pueden ser unos moldes de chocolate, de dulce melcocha, si!!! Todos llenos de dulces para que los hijos de mis amigos, los sobrinos, o cualquier niño que encuentre cobijo y alivio en mi casa ese día se sirvan de él.

Mi navidad soñada comenzaría como la de la gente normal, es decir una semana antes de diciembre, llena de expectativas positivas, sedarme con esa ilusión de dar afecto, y olvidarme del tráfico, las tensiones y el estrés de afuera. Siii!!! Vivir esa emoción con mucha libertad, sin que nadie me diga cómo vivirlo.

Mi navidad perfecta también puede conocer de la nieve, si!!! Viajar a otro lugar, opuestamente contrario al clima cálido y húmedo de aquí, con mucha nieve, siempre en compañía de alguien, algunos, muchos amigos, y pasar momentos alegres, momentos que aunque no duren para siempre se queden perennes en nuestra mente, por siempre.

Mi navidad también tendrá mucha música, muchos aromas y mucho tacto, nada de abrazos tímidos, o silencios incómodos, u olores poco agradables… Si hay algo que no me gusta es la poca confianza que alguna gente demuestra en sus afectos, si no lo sientes, mejor no lo finjas; mejor no demuestres nada… si abrazas o das un beso, hay que hacerlo de corazón!

Aunque el mejor momento de mi vida puede que sea ahora, quizás por toda la salud y el bienestar que tengo, sin embargo yo no me conformo, siempre imaginaré eso que yo quiero para mi.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Tengo Miedo



Tengo Miedo, estoy sentada en mi cama frente a la computadora, con los ojos enrojecidos del llanto y siento que son pocos los días que me quedan para asimilar el impacto de que mi pequeño mundo se verá transformado en hojas, mails y ordenes en la dirección que temía dirigirme. 

El ambiente es ambiguo y es ambulante, mi mente elucubra historias de película acerca de cómo llegué a tener la suerte, ese destino que mitad que no quieres y mitad que imaginas, y de cómo esto ya se dejaba ser. 

Me imagino como esa chibola que era Jennyfer Connelly en la película “Laberinto”; si, ¡eso soy! una niña de 8 años con el temple de una adolescente de 15, que piensa como una vieja de 65 años, que el mundo debe girar a su alrededor. Una pobre Jennyfer, pérdida y alucinada que con todo su corazón desea, invoca y grita lo que quiere, pero bocona ella, no mide las consecuencias de sus deseos cuando estos se hacen realidad.

También me imagino como una guerrera medieval que se cubre de armaduras de acero para protegerse de la adversidad y para resguardar su fragilidad e intimidad… Todos los días la guerra interna es latente y es manifiesta; mientras la guerra externa solo existe cuando revienta la pólvora emocional.  

Dije que tengo miedo, pero también siento vergüenza, soy consciente que no es para tanto este drama; afuera hay gente que muere, que tiene carencias de primera necesidad, que sufre dolores físicos y mentales; debo de sentirme miserable, pero quien que también sufre por sonseras como yo va  a juzgar mencionando una de esas tragedias que en verdad causan pena son más valederas que mi temor. ¿Acaso cuando te quitan tu casa tú te lo tomas como quien te pinta la puerta?, ¿Acaso cuando terminas con tu pareja a la que quieres como la primera vez cada día, tú piensas que es solo un simple comentario que te diga hasta aquí nomás?... 

No, y en esto voy a ser enfática; está probado, todos los malditos mortales sufrimos de algo, si a ti te angustia que te van a operar de la nariz, o te aterra saber que tu estas gorda, a mí me da temor el cambio de las cosas así sea en un ángulo de 45°. 

Me viene el sueño, y seriamente convencida del gran poder de mis deseos, ahora solo pido por seguir en carrera, no es fácil pero ahí vamos.

domingo, 4 de agosto de 2013

Me gustas, Te quiero!, Te amo?



Hoy me levanté tarde, además de ser sábado, vengo de una noche de juerga, recuerdo estar tomando sorbos de pisco con jugos de frutas, un par de cervezas y agua, también me duelen los pies y creo que debí haber bailado los hits del momento, soy la clásica escena de la borrachera, recién venida de una juerga.  Es el mediodía, y de repente entre mi travesía hasta la cocina, mirando las escaleras rojas de mi casa, se me viene el recuerdo del día de ayer, no de la fiesta en la que me divertí mucho y volví a ver a mis amigos, sino de la ocasión que tuve el día de ayer, un poco más temprano, cuando pude conocerte más.
Es extraño pero yo contigo sólo me comunicaba por medio de aparatos, y la primera vez que nos vimos, fuimos tan diferentes a como nos vimos el día de ayer; ahora nos saludábamos con besito en la mejilla y empezamos a hablarnos, yo con mi efusividad innata y mi fluidez verbal; y tú con tus silencios pausados pero de palabras acentuadas, empezamos un nuevo juego de miradas; me sorprendiste, y aunque antes de lo de ayer nos vimos un par de veces, te acordabas de algunos detalles que no creí alguien se pudiera acordar alguien, y de nuestros casi 10 minutos de cercanía y comunicación continua, no nos pudimos separar. Creo que me gustas, recuerdo tus palabras, tu mirada y tus gestos, pienso en ello y reconozco que me gustas, pero no te confundas.

(Semanas después)
Lo he negado en público y en privado, cuando me miré en el espejo este día de verano, me hecho agua fría por las mejillas, recién caigo en conciencia de que me estoy fregando el maquillaje, me veo en el espejo otra vez, y me veo rara, y esta vez elevo la voz y me lo grito: ¡No te gusta!.. He tenido poco contacto contigo, hemos tenido fricciones y roces espinosos, yo saco las garras cuando me buscan y tú no eres precisamente cauto en tus palabras. Para mis adentros me gustas, y de lo que escucho, no podría quererte o sí?, pero no te conozco, lo poco que se de ti y lo que escucho es casi nada.
De algo estoy segura, yo no te amo, en otra circunstancia estaría cerca de eso, pero ahora esa es una posibilidad remota.

(anteayer)
Me acerqué tímidamente a ti con la voz y el pulso controlados por el compás de mi autocontrol, te pedí apoyo y aunque como siempre nos comunicamos con monosílabos, terminamos conversando, esta vez con más confianza. Más tarde nos encontramos a la salida, caminamos lo suficiente como para aclararnos y exponernos mejor, otra vez jugamos con nuestras miradas, prometo tratarte mejor, yo siento que tu también lo harás, nos besamos en la mejilla y nos miramos por 5 segundos, sonreímos y nos fuimos… Mañana te volveré a ver!, creo que me gustas, creo que te quiero, pero no sé si te amo, todavía es muy pronto.

sábado, 6 de julio de 2013

My fantasy



Recostada en mi cama, casi deformada por el peso de mi cuerpo en las diversas posiciones en las que me he quedado dormida en los últimos 10 años que llevo en esta habitación pequeña,  hurgo con mis manos el viejo diario que mantuve cerca de tres años escribiendo acerca de mis pensamientos, todos llenos de temor, ilusión y miedo, y encuentro en las páginas con fecha del 2006 todas las cosas que sentía, todas dirigidas a una persona, Dios!, cuanta ilusión me hacía saber que la comunicación entre extraños era algo romántico, y la practicidad del mismo me resultaba mágico. 

Y releyendo esas líneas escritas con lapicero azul, pienso que ese tiempo no fue perdido, quizás por la buena inversión de recuerdos que ahora me produce al rememorarlos; y es ahí donde me doy cuenta que mis deseos son los más locos en comparación a cualquier sensatez y realismo.
El hombre no puede volar, no tiene alas, no es un pájaro, pero acaso no inventó el avión, y los cohetes espaciales para poder conocer… si, conocer y salir de dudas, acerca del sentimiento  de saberse sobre el cielo, planeando; o simplemente saber más?   

La misma sensación de antes me produce esas líneas, y luego las hipótesis y las condicionales en pasado; “¿y si yo hubiera hecho esto?”  y/o “ ¿y si yo fuera/pudiera..?”; navego en mis pensamientos; y yo que nunca dejo de pensar, pienso que sería genial hacer dos o tres cosas que nos ayudarían mucho: Poder caminar en el tiempo, es decir viajar en él; Poder ser invisible; y quizás entrar en los pensamientos de las personas y trascender en ellos… Si, mi fantasía es muy loca, y en este momento es solo una utopía pensar en ello; y sería grato saber que se puede hacer siquiera una de esas tres cosas.

Yo quisiera viajar en el tiempo, y vivir una vez, y otra, y otra como engolosinada nostálgica siquiera tres eventos en mi vida, y hacerlos inolvidables cambiando los rumbos de estos; si, porque si puedo viajar en el tiempo, que me impide cambiarlos un poquito, quizás sería interesante saber que hubiera pasado, por ejemplo si yo hubiera sido más activa y hubiera tomado la iniciativa con ese amigo, que quería que fuera algo más; ¿en qué hubiera acabado esa historia que todavía ronda mi cabeza?; o quizás en un acto de amor sublime, hubiera evitado hasta mi propia existencia haciendo que mi madre fuese más feliz que ahora?, no lo sé, quizás ese sería el límite a esta locura de poder viajar, y tirar los dados a mi favor y componer esto y aquello, los religiosos dicen que Dios sabe, dios sabe, pero ¿Qué sabe Dios de lo que yo sé?, acaso sería posible que me regale esa oportunidad, sospecho que el hombre lo hará otra vez, en su desafío por hacer posible esta locura.

También quisiera ser invisible, de la misma forma como quien toma una ropa y se cubre con ella, ser invisible y correr por ahí e ir por allá, si seguir a aquellos por los cuales siento una profunda curiosidad de conocerlos en su entorno natural, como una observadora cautelosa y muy atenta a la primera reacción diferente de cómo sé y conozco a esa persona que es objeto de mis indagaciones. ¿Acaso conseguiría más información de la que sé?; ¿Sería posible comprobar la fidedignidad del comportamiento, las actitudes y las emociones que componen a esas personas que me resultan tan interesantes conocer?... No puedo poner un ejemplo en concreto, porque creo que sería como dudar de una persona; y aunque es cierto que me queda pendiente por terminar de conocer a muchas personas, creo que todavía tengo reservada una variedad de posibilidades con las cuales surtirme de una herramienta real y utilizable que me permita escudriñar sobre esas personas.

Y claro, también me gustaría entrar en los pensamientos de algunas otras personas, quizás esto sea mucho más difícil y complejo que viajar vagando por el tiempo componiendo cosas o de no ser visible para poder ver más allá de lo evidente; porque implica viajar en el subconsciente de cada persona “objetivo”, y eso hasta el momento no es posible; eso implica una ciencia mucho más avanzada; es casi un acto de magia como tal… pero si fuese posible, camuflaría cualquier pensamiento negativo o duda “generosa” hacia mi persona y lo neutralizaría, ¡Rayos!, pero en verdad cómo hacerlo; si ya en la realidad es un trabajo que toma tiempo y se basa en acciones, la respuesta no va a ser la misma para todas las personas en las cuales haga ese tipo de trabajo, simplemente me rindo, y creo que solo es un deseo imposible, pero si fuese ese el caso no me haría ningún favor, prefiero la crítica humana subjetiva de un momento de rabia; a la conmiseración y condescendencia ciega manipulada y de por vida.

Siendo el 2013, creo que esas son mis fantasías que se producen por leer solo unas líneas de ese viejo diario, no soy ambiciosa por el poder humano, y aunque somos capaces de todo; creo que aun el tiempo y la posibilidad (entiéndase científicamente como: relatividad) todavía le pertenecen al misterio de lo desconocido.

lunes, 8 de abril de 2013

Ella y Él



Suena mi celular, y creo que mi plan va a funcionar… Hace dos meses que he estado metida en tanto ajetreo laboral, y aunque no tengo ni pareja, ni familia, el sentimiento de saber que seré quizás parte de un evento emocional y afectivo entre las personas a las cuales guardo una ilusión enorme , me hace sentir que además de ser apreciada en lo mío, de disfrutar la vida por lo que me gusta hacer y de hacer lo que me da la gana, siento que una razón para vivir esta vida es colaborar con el amor, aunque sea apoyando a que se haga realidad.

Ella, es desconfiada de nacimiento, cree solo en lo que vive, la vida no le ha permitido ni sufrir lo que nosotras sus amigas le contamos de fulanito o zutanito; o peor aún, a duras penas vive de ilusiones; toda la vida se la pasó viviendo su propia dictadura para sentirse libre en algún momento.  Yo tenía 18 años cuando la conocí, a su manera llevamos la amistad en el principio, pero poco a poco fuimos comprendiendo que son las situaciones importantes las que más nos unían, y así fue. Eran muchas las veces que hablábamos de nuestras cosas, entre tímidas confesiones y descargas emocionales yo sabía que ella escuchaba todo cuanto le contaba; ella mentalmente tomaba nota, era como si ya supiera que no debería hacer.

A Él lo conocí al mismo tiempo que ella, solo que no lo frecuentaba tanto como a ella. Él desde entonces había transitado un camino amoroso muy variado; quizás buscando su estabilidad de boca en boca, y de abrazo en abrazo; lo comencé a tratar mientras compartíamos horas juntos. 

Él me está llamando; le contesto el teléfono, pero presiento que todavía no se siente preparado para seguir el plan que le había dicho; lo convenzo de hacerlo, no apelando al viejo cliché de puede ser la mujer de tu vida… Yo apelo a lo que creo, y modestia aparte me siento la artífice de este cortejo, y como quién siente orgullo de su creación, me siento con derecho de hacerlo, porque sé que va funcionar.

Él sabe que estoy de su parte, él sabe que no le miento, no le miento en absoluto al decirle que él y ella si lo intentasen lo harían muy bien. Sé que le falta la seguridad de las otras veces que lo he visto hacerlo, declarase era más fácil antes, pero ahora era distinto, ya no era el adolescente o el chico de 20 años que se lanzaba como kamikaze… Esta vez era diferente, Ella no era cualquier chica, no porque fuera mejor que las anteriores, sino porque con ella experimentaba al principio una sensación extraña entre el temor del tanteo sobre de que hablar y la fascinación de estar cerca de ella, porque así como tenía temor de arruinarlo todo con ella, frente a ella sentía un bienestar que nunca había experimentado, o quizás sí, pero de manera diferente con su madre.

Ella también tenía miedo, pero era un miedo debido a su ignorancia, pero asimismo, todo lo tomaba a la broma, no había nada real según ella, poco o nada era lo que ella creía cuando yo le comentaba que él parecía sentir algo por ella.  Ellos dos ya habían tenido oportunidad de conocerse, lo sé porque ambos me daban sus perspectivas de lo bien que la pasaban juntos; así como de los defectos  y virtudes que se hallaban entre ellos… Yo desde que vi como conversaban y se sonreían sabía que nada era gratis, y que ese momento de lograrse llegaría pronto. Ese día es hoy. 

Ella me dijo que de todas maneras vendría, ella en este momento está pasando por una serie de cambios en su vida, y aunque ella detesta los cambios bruscos, sabe con conmigo y con él se sentirá mejor… y Él se ha creído mi retórica romántica, sabe que estaré ahí, de todas maneras hay mucho de mí para ambos, y no los dejaré caer… me siento invencible y todopoderosa, sé lo que vendrá después. 

Primero veo que aparece él sentado en la banca aferrado al celular por todas las razones ya expuestas, y luego aparece ella, por todos los cielos, ¡qué bonita escena!, y qué ganas de seguirlos desde mi cómoda posición junto a los gatos y la mala hierba del parque, pero siento que ambos parecen quedarse quietos, y esto me parece una eternidad; entonces decido acercarme, y cuando me aproximo, no puedo ser más inoportuna y más feliz, en mi vida me sentí así, veo como se abrazan y se besan, estoy llorando porque creo que al fin valió la pena hacer felices a un par de amigos como ellos. Ella y Él me miran con una ternura y respeto únicos, yo no hago más que corresponder a su afecto; la energía que emanan me hace sentir más viva que nunca, valió la pena soñarlo!