martes, 28 de febrero de 2012

Watch More TV, ZOOTV!!!


El año de 1992, fue un año interesante y muy rico por la cantidad de eventos trascendentales que sucedían durante ese tiempo tanto en los campos político, social y cultural; se celebraban los 500 años del descubrimiento de América, sucedían las Olimpiadas de Barcelona, Bill Clinton ganaba las elecciones en los Estados Unidos, Alemania se reunificaba otra vez, los ex - países de la URSS se independizaban, las noticias “fatalistas” de la llegada del fin del mundo (entiéndase por el año 2000) estaban a la orden del día, el Perú se desangraba por la insanía brutal del terrorismo, había un autogolpe de estado post-shock económico y post-cólera en nuestro país; y fuera de toda esa ensalada mundial, nuevos conceptos de shows y conciertos musicales aparecían como fue la gira “Dangerous” de Michael Jackson, Guns and Roses, y el grunge de la mano de Pearl Jam y Nirvana en su máximo apogeo; pero hubo una banda que a costa de su re-invención y apostando por su nueva modalidad y nuevo concepto presentaba el año anterior un disco que “confundió” y a la vez maravilló a sus muchos seguidores que en aquel entonces sólo conocían el lado “mesiánico” y “blanco” de la banda, presentó el 29 de febrero del 1992 su gira más conceptual y vanguardista denominada “ZOOTV”.
“Watch more TV” era una frase harto mentada de manera muda en las pantallas de ese escenario, que traducido en nuestro idioma era: Mira más la televisión; y de eso trataba en la forma; un escenario con pantallas gigantes que le recordaba a la gente que todo lo que sabía era información equivocada (EVERYTHING YOU KNOW IS WRONG) y un sinnúmero de frases que parpadeaban al ritmo de la canción “The Fly” donde los medios de comunicación eran parte de la diversión; por ello no era de extrañarse que esta gira contenía demasiado elemento visual, y de ello se valían para explicar cantando la idea principal de ese tour. Asimismo, cada canción tenía una historia y un show propio, como en la canción “Mysterious Ways” en la cual aparecía una bailarina árabe moviéndose al compás de esta canción, o en la canción “Until the end of the world” en la cual Bono  explícitamente le hacía el amor a la cámara de video; o como cuando en el tramo Zooropa de esta gira, Bono se disfraza y descubre a tres “alter-egos”: The Fly, que emulaba de manera caricaturesca a un rocker en decadencia con aires de divo (cosa totalmente contraria a la naturaleza del cantante); The Mirror Ball, personaje que servía de mofa al mundo de las sectas cristianas; y el no menos desconocido Mr. McPhisto; personaje de dos cachitos y ropa exagerada que se tomaba la molestia de hacer unas llamaditas y en algunas de esas servir de la moral andante y en otras siendo reverendamente choteado por la contestadora o la secretaria del personaje famoso a incomodar.
Bien, hasta el momento todo esto suena a un lindo espectáculo cuasi circense y fantástico, pero el ZOOTV era mucho más que eso; ya que fue un tour que duró 2 años con una banda en plena reinvención con canciones tan íntimas como muy metafóricas; las primeras tocadas provenientes del disco nuevo “Achtung baby” lanzado unos meses antes, que muchos encontraban divertidas y muy profundas de acuerdo a la canción que tocaban. Además de ello, U2 no abandonaba su faceta social y su posición frente a lo que sucedía, ya que en determinadas ocasiones participaron de movilizaciones ecologistas y en documentación fílmica como una presentación en Europa el año 93’ , en la cual un reportero de su “propia cadena” la Zoo Station, transmitía en vivo el clamor de un a familia bosnia que solicitaba a la Europa occidental del auge y apogeo no se olvide que tenían a sus hermanos menores en el otro lado, y que eran victimas de conflictos bélicos nacionalistas y sociales.

Y si había un Zoo Station de televisión, también contaba con todo su merchandising, llegando a emitir productos alusivos al tour que servían de souvenirs para los asistentes a estos conciertos; y en el colmo de la gran parafernalia, llegaron a instalar a las afueras del escenario y el show unas cabinas bien alucinantes denominadas “los Zooconfesionals”, lugares que emulaban sarcásticamente a un púlpito y confesionario, en el cual , agente delante del lente de la cámara vomitaba su sinceridad del momento. Y parte de esa locura lo vivieron los fans asistentes a los shows; se dice que en un concierto, en las previas y los ensayos; en favor de los fans que acampaban y hacían colas, la banda ordenó pizzas y bebidas para los fans; y estos agradecidos seguían en lo suyo.

Todo esto pasaba en esa época con la banda que admiro, exactamente hace 20 años; y a partir de ahí, la valla que pondría U2 como banda y las generaciones de fans habían nacido para continuar re-inventándose, con los mismos tipos cada tour que presentan.
Yo por ese entonces estaba por cumplir los 8 años, ignorando por completo todo ese movimiento, pero recuerdo alguna vez preguntándome que cosas más interesantes podrían suceder en ese momento; quizás mi pequeña juventud y mi visión muy incipiente no me permitieron verme hoy veinte años después a veces renegando de mi juventud, más aun cuando miro esos conciertos de lo que fue el ZOOTV; si alguna vez tuve un presentimiento, nunca fue más claro como ese; que desde chiquitita sabía que lo mío era imponer mi propia disciplina y demostrar pasión hacia mis actividades; pero como todo lo que se conoce y es de interés me terminó cautivando.
Espero alguna vez asistir a los shows de U2, pero si tuviera la potestad de volver en el tiempo y elegir momentos felices para vivirlos, uno de esos sería vivir un ZooTV; un show consistente por dentro y por fuera; donde la televisión lo era todo.